domingo, 25 de octubre de 2009

Catársis

El arte tiene la maravillosa cualidad de convertir lo más monstruoso, terrible y desagradable del mundo, todo lo que hace que éste sea asqueroso y que a uno se le quiten las ganas de vivir en él; tiene la maravillosa cualidad de convertir, decía, todo esto en algo fantástico, a veces fascinante, en algo que puede ocasionar los sentimientos más bellos.
El arte es divino.
No pondré está vez ninguna imagen, ningún vídeo, nada de música, ningún poema. Nada. En el siguiente espacio en blanco coloque usted esa clase de arte de la que hablo. Seguro lo conoce.
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jueves, 9 de julio de 2009

Experimentos en taller

Esta semana estuve iendo a una capacitación para impartir talleres de creación literaria en las prepas. Cabe aclarar que yo de teoría literaria no sé nadita de nada. Pero igual es divertido, a ver si después puedo trabajar con grupos y trasladar lo que estoy aprendiendo de alguna manera a los talleres de filosofía para niños que quiero impartir.
He aquí algunos de los escritos que han salido practicando con algunas dinámicas que estoy aprendiendo en el taller. La primera es con "Palabras de colores", se trata de pintar mientras se escucha música y poesía, los sentimientos que transmiten, compartir la pintura y a partir de la pintura de otro escribir. A mi me salió algo parecido a un poema:

Un cielo azul,
hierba verde,
sol alegre.
Una máscara de plata
para cubrir la lluvia de sangre,
un disfraz para cubrir la carne
de los que perecen.
Afuera la hierba sigue verde
y el mar se extiende infinitamente.

Otra fue con un diccionario. Se elige una palabra al azar y con esa se redacta algo también, en este caso fue en cinco renglones más o menos.

Palabra- Orinal

Si Marcel Duchamp hizo de un orinal una obra de arte, entonces yo también puedo hacer con la palabra "orinal" una maravillosa obra literaria . Porque "orinal" suena casi poético, como el cinturón de Orión, brillante, estrellado. Orional.

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En fin que me he divertido mucho con estos ejercicios, pero... ¡ya quiero irme de vacaciones!

martes, 26 de mayo de 2009

Sé que va a soñar extraño pero...

Una noche nos descubrimos como siameses unidos por la parte del sexo.
La separación nos resultó definitivamente imposible.
Lo intentamos y sudamos y gemimos y gritamos. Imposible.
Ahora yacemos unidos, manteniendo la costumbre de intentar separarnos:
cada vez con mayor violencia, cada vez con mayor frecuencia, lo juro, a veces muy lentamente, a veces muy suavemente.
A veces él se eleva sobre mi cuerpo, levantando al mismo tiempo mis caderas. Seguimos unidos.
A veces yo lo intento encima de él, ir hacia afuera, afuera, afuera... pero siempre termina dentro.
No podemos separarnos.
Su lengua se desliza sobre mi cuerpo intentando con ello humedecernos, resbalar, ocasionar algo que nos logre separar.
Es innecesario, aún con toda la humedad que desprendemos de los poros de nuestros cuerpos, no hay materia, ni voluntad, ni nada que nos separe.
Por eso permanecemos así, unidos por la violencia del sexo.
Ahora, haz un favor, madre, deja de mirarnos así que no somos un monstruo y cierra tras de ti la puerta, que vamos a seguir intentando y no queremos que nadie nos vea.

lunes, 18 de mayo de 2009

Uno de historias

Cuéntame de tu existencia.
De cuando todavía creías en Dios.
De cuando aún volvías la mirada maravillado hacia el cielo
para contemplar las nubes y
sus formas.

De cuando gritabas ¡Adiós!
y agitabas tu mano para despedir a los pasajeros
de los aviones que a semejante altura jamás te verían,
pero no te importaba.


Cuéntame de tu inocencia,
de tu felicidad de niño si es que acaso
la conociste.


Cuéntame sobre tus fantasías
de entonces
y dime si no siguen siendo
las mismas de hoy.





Cuéntame de cuando no diferenciabas el bien del mal, de cuando todo era nuevo aún.
De cuando no necesitabas Dios.
De cuando garabateabas cochecitos y animales a lápiz, de cuando sólo tú sabías lo que hacías.
De cuando jugabas en el lodo.



Cuéntame de la niña rubia a la que molestabas,
de la que te compartía sus dulces,
de la que fue tu "novia".



Pero no todo fue fácil. Cuéntame lo difícil también. Todo lo que te hizo ser hoy.


sábado, 2 de mayo de 2009

El regreso


Pasada la tempestad, la princesa regresó a su castillo.
En él no había criadas, ni cocineros, ni lujo en extremo. Pero en su habitación se encontraba un gran espejo en el cual podía admirar la imagen más bella noche tras noche, su más grande riqueza y que a nadie más pertenecía...






Imagen: "Ella no me escucha", de Salvador Díaz

miércoles, 29 de abril de 2009

lunes, 2 de marzo de 2009

Ultrajada

Desnuda, de pie ante el umbral de tu mirada...
Un leve temblor recorre mi espalda y luego me quedo inmóvil, estática,
como una ridícula estatua de barro, petrificada.
Tengo miedo, ¿Por qué no me dices nada?
¿Por qué no buscas mi consuelo, mi bienestar, mi calma?
¿Por qué solo te abalanzas sobre mi cuerpo como una fiera
y me devoras, sin importarte desgarrar así el abrigo de mi alma?
¡Ah, el alma! Si tan solo pudiera desprenderme del alma.
Tal vez así evitaría sentir de nuevo como me siento ahora, ultrajada...

lunes, 23 de febrero de 2009

El miedo


Un vestido rosa de niña que cae al suelo como flor marchita
y unos ojos asustados que miran fijo al espejo.
No es nada mas que un recuerdo y como tal, añejo...
pero la niña aún llora a veces, ahogada en su propio silencio al que la condenó el miedo.

martes, 3 de febrero de 2009

Esperando el cambio...

* Sin dedicatoria especial, disfrútenlo, sobre todo los que recomiendan su elaboración

Ella estaba locamente enamorada de él: sus ojos, su mirada, su sonrisa, el cabello perfecto, su altura. Todo, todo en él le gustaba.O casi todo. No sabía porque siempre había un pequeño detallito que le desagradaba inmensamente.
A veces era su tendencia a estar rodeado de "amigas" e ignorarla siempre que estaba con ellas. Pero eso no era todo, pues a nuestro muchacho le encantaba irse de fiesta y realmente disfrutaba la bebida al grado que había ocasiones en que ella misma lo tenía que llevar a su casa casi inconsciente de tan borracho que estaba. Pero no importaba, "Ya cambiara",pensaba ella, y mientras esos incidentes no ocurrieran, se sentía orgullosa de estar a su lado. Las otras mujeres la envidiaban, él era tan guapo... y a ella le encantaba su apellido rimbombante, de familia bien, como siempre había soñado.
Además, era bueno en la cama... y en el automóvil, en la cocina, en la alfombra, sobre la mesa... sí, realmente era bueno. Lástima, que ninguno de los dos tomaba sus precauciones.
Así que un día ella llego con la feliz noticia: estaba embarazada. Él primero se enojo, después le dijo que era una estúpida y le soltó un tremendo bofetón para que le quedara bien claro. Después la dejo ahí llorando como la estúpida que era.
Pasaron algunos días, y justo cuando ella estaba pensando que él realmente no cambiaría, recibió una llamada. Él le dijo que lo sentía, que por favor lo perdonara y además decidió que lo mejor sería que se casaran.
A ella se le iluminaron los ojitos, llevaba años esperando la forma de salir de su casa y al fin la encontraba. Además, este era el primer signo de responsabilidad y madurez que él mostraba.
"¡Al fin está cambiando! ¡Milagro!",decía para sus adentros.
Y adiós a buscar trabajo y seguir estudiando, al fin que en la familia de él si había dinero.
La boda fue grande, igual que su vientre, y como la casa de los papis era también muy amplia se fueron a vivir con ellos. Clásico. Al cabo de los meses previstos nació la pequeña sucesora de ambos.
Pasó un poco más de tiempo, y ella mientras tanto seguía esperando el cambio, "Ya sucederá...", pensaba. Al menos ya no le conocía amigas, porque él ya ni se molestaba en presentarlas... y sobre el alcohol y las fiestas a las que ella ya no era invitada... bueno, que decir.
Pero ella aún lo amaba y esperaba el cambio, sabía que si lo deseaba con todas sus fuerzas algún día sucedería, mientras todo era cuestión de aguantar los golpes e insultos lo mejor que podía.
"Al fin y al cabo, me lo merezco..."Después de tantas veces que él se lo dijo, finalmente se lo creyó.
Un día él llegó más tomado que lo habitual y le dió un porrazo en la cabeza que hizo que se desmayara...
pero en ese momento ella vió una luz y, envuelta en esa luz, a su hada madrina, que venía para consolarla.
"Pequeña,le dijo, no te preocupes, has deseado tanto que tu hombre cambie, que al fin has sido escuchada. Hoy es el día,tu deseo será concedido".
Ella se emocionó, despertó y fue corriendo a verlo. Y ahí estaba él sentado frente a la televisión
"Ah! por fin despiertas... ya te estabas pasando de teatrera" le dijo en su más indiferente tono de voz.
"¡Pero que es esto!¡Él hada dijo que cambiaría!" djo ella entre dientes.
"¡Fijate bien!", escuchó una vocecita dentro de su aturdida cabeza
Así lo hizo ella, lo examino de pies a cabeza, ¿Qué había pasado con el esbelto y guapo muchacho de cabellera perfecta, de ojos radiantes del que un día se enamoró?
Ahí estaba, fofo y pelón, mirando con sus ojillos rojos y escondidos entre los cachetes la televisión, su piel demasiado rosa, su nariz demasiado respingada...y esa risa fanfarrona que se confundia con un... con un...¿chillido?
"¡Hada! me engañaste!... él no cambio, ¡siempre ha sido un cerdo!". Y dejando que el animalito saliera a revolcarse en el estiércol, volvió a sus actividades cotidianas.
FIN