Resulta que estoy sentada aquí, frente al monitor, sintiéndome cansada y aburrida, con frío en los pies y estornudando, en el ¿trabajo?... No se sí esto pueda ser llamado trabajo, paga exigua y nada de esfuerzo, sólo tedio. No por nada estoy escribiendo. Sin embargo, aquí me encuentro, instalada en la comodidad de saber que no me hace falta nada para chelear o en su defecto cafetear el fin de semana, pagar camiones, el metro, antojitos para engordar... y sólo eso, quizá hasta menos.
Algún día, supongo, tendré un trabajo de verdad. Espero que tampoco lo llamaré trabajo pues me dará felicidad dedicarme a ello. Pero quien sabe, por el momento simplemente bostezo.
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lunes, 3 de noviembre de 2008
sábado, 26 de abril de 2008
Lo que disfruto en la lluvia
Caminar bajo su manto cuando es ligera (y a veces cuando no lo es). Mirar a través de mi ventana como cae de noche (o de día).
Mirar como resbala en el vidrio.
Los vidrios empañados.
Escuchar como golpea el pavimento.
Su frescura.
El olor de la tierra mojada.
El olor de las plantas.
Los árboles, las flores.
El cielo gris de día, rojo de noche.
La quietud de todo, menos del aire y la lluvia.
El sonido de los chimes de los vecinos agitándose.
Los pájaros que se animan a seguir cantando.
Tomar café.
Leer un libro.
Escribir.
Escuchar música tranquila.
La soledad.
La buena compañía.
Pensar.
No pensar.
Asustarme con los relámpagos.
Soñar que cae sobre el océano mientras desaparezco en él.
Los charcos e incluso el lodo.
La ciudad.
El campo.
Los perros escondidos bajo los autos.
Los besos bajo la lluvia.
El amor en la luvia.
Llegar a la casa empapada.
El color del mundo cuando termina.
sábado, 12 de abril de 2008
3 x 3

Hastío,hastío,hastío.
Lunes: trabajo, escuela.
Martes: trabajo, escuela.
Miércoles: trabajo, escuela.
Jueves: trabajo, escuela.
Viernes: trabajo, escuela.
De lunes a viernes trabajo escuela, trabajo escuela.
Sábado: Despierto sin ganas. Nada que hacer. La tarde es soleada y agradable... sin embargo monótona. Libros apilados, nada que me interese leer. Sigo casi dormida, me visto y salgo a tomar un café. Escucho su voz pero no entiendo de que me habla. Mi mente no está. Regreso a casa.Noche de sábado, ¿alguien quiere bailar conmigo? No hay quien se arriesgue, beberé.
Domingo a misa.
Hastío, hastío, hastío.
Una vida que no cambia. Continúa mi dependencia emocional, solo crece mi vacío mental.
Hastío, hastío, hastío.
Tres veces lo repito tres, tres.
Lunes: trabajo, escuela.
Martes: trabajo, escuela.
Miércoles: trabajo, escuela.
Jueves: trabajo, escuela.
Viernes: trabajo, escuela.
De lunes a viernes trabajo escuela, trabajo escuela.
Sábado: Despierto sin ganas. Nada que hacer. La tarde es soleada y agradable... sin embargo monótona. Libros apilados, nada que me interese leer. Sigo casi dormida, me visto y salgo a tomar un café. Escucho su voz pero no entiendo de que me habla. Mi mente no está. Regreso a casa.Noche de sábado, ¿alguien quiere bailar conmigo? No hay quien se arriesgue, beberé.
Domingo a misa.
Hastío, hastío, hastío.
Una vida que no cambia. Continúa mi dependencia emocional, solo crece mi vacío mental.
Hastío, hastío, hastío.
Tres veces lo repito tres, tres.
miércoles, 12 de septiembre de 2007
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Sigo el rastro de tu piel, amor mío...
Durante el sueño, por la noche...
Sigo el rastro de tu piel, hasta despertar entre tus brazos.
Etiquetas:
Cotidianidad,
pseudo- poesía
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